Volver a correr después de una lesión requiere evaluar varios aspectos clave para evitar recaídas y asegurar una recuperación óptima. Deportistas aficionados y personas mayores deben considerar métricas sencillas como el dolor, la fuerza, la capacidad para saltar y la tolerancia a la carga antes de retomar la actividad.
Dolor Controlado
El dolor es un indicador fundamental. Antes de volver a correr, el dolor debe estar ausente o ser muy leve durante y después de actividades cotidianas y ejercicios específicos. Un dolor persistente o intenso señala que la lesión no está completamente recuperada.
Fuerza Muscular Adecuada
La fuerza en la zona afectada debe ser comparable a la del lado sano, con una diferencia mínima. Se pueden realizar pruebas simples como sentadillas o ejercicios de resistencia para evaluar esta condición.
Capacidad Para Saltar
Realizar saltos controlados, como saltos verticales o en un solo pie, ayuda a valorar la estabilidad y la potencia muscular. La ausencia de dolor y la correcta ejecución son señales positivas para avanzar.
Tolerancia a la Carga Progresiva
Es esencial que el cuerpo tolere incrementos graduales en la intensidad y duración del ejercicio sin aparición de síntomas. Esto implica comenzar con sesiones cortas y aumentar progresivamente la distancia y velocidad.
Recomendaciones Finales
Antes de volver a correr, es recomendable realizar una valoración con un fisioterapeuta que pueda guiar el proceso y adaptar el plan según la evolución.
En Vitasse Fisio Salud en Barcelona, se ofrece un enfoque personalizado que combina rehabilitación funcional y seguimiento para un retorno seguro y efectivo a la actividad deportiva.
Volver a correr tras una lesión debe basarse en criterios claros y objetivos que aseguren una recuperación completa y eviten recaídas. Evaluar el dolor, la fuerza, la capacidad para saltar y la tolerancia a la carga permite tomar decisiones informadas y seguras.
Contar con la supervisión de profesionales, como los fisioterapeutas de Vitasse Fisio Salud, facilita un retorno progresivo y adaptado a las necesidades individuales, promoviendo la salud y el rendimiento a largo plazo.